Si tienes el pelo áspero sin brillo y se te enreda fácilmente es porque lo tienes seco. Para un cabello luminoso y lleno de vida adopta estos cuidados.
No abuses del secador y las planchas. Resecan el pelo e incluso puede llegar a quemarlo. No frotes el pelo con la toalla, déjalo secar un poco al aire libre y repasa ligeramente con el secador sin acercarlo a la cabeza ni al cabello. Limita su uso a lo estrictamente necesario y aplícate siempre antes un protector de calor.
Apúntate a los peinados naturales aplicando sólo algún producto fijador enriquecido con vitaminas o nutrientes para el pelo.
Cuidado con los tintes permanentes y las permanentes. Si tienes el pelo seco éstos contribuirán a resecarlo aún más. Opta mejor por la coloración natural o los reflejos que son más suaves e intenta no teñirte muy a menudo.
Las horquillas y ganchos de pelo pueden contribuir a enredarte el pelo. Para que no se rompa, cepilla bien el cabello antes de ponerte estos adornos de sujeción.
Utiliza champús y mascarillas especiales para pelo seco.
No te laves el pelo todos los días. El cabello se acostumbra al sistema y no se obtienen los mismos resultados. Para que se mantenga más tiempo limpio lo mejor es espaciar los lavados.
Evita el agua caliente. Mejor lávate el pelo con agua templada y date un último aclarado con agua fría.
El sol, el viento, la sal del mar y el cloro de la piscina estropean mucho el pelo. Utiliza productos con protección solar y aclara bien el pelo después de bañarte.
Una vez por semana aplica un tratamiento capilar a base de ceramidas, te ayudará a recuperar el equilibrio, el brillo y la flexibilidad. El aceite de almendra también es útil para nutrir el cabello más seco.
Si el pelo está estropeado córtate el pelo, por lo menos para sanear las puntas. Para hidratar las puntas secas aplica un poco de aceite de oliva en ellas y deja actuar unos minutos.